Cómo llegó mi Border Collie a nuestra vida

La llegada de nuestro Border Collie no fue algo planeado al detalle.

En aquel momento, mi pareja y yo estábamos a punto de empezar a vivir juntos. Ella tenía un Yorkshire que estaba muy apegado a su padre; tenían un vínculo muy especial y sabíamos que la separación no sería fácil para él.

Un día, una amiga publicó que la perra de su hermano había tenido una camada de Border Collies.

Recuerdo pensar que quizá podríamos dar uno al padre de mi pareja, para que no se quedara solo cuando el Yorkshire se viniera con nosotros. La idea parecía bonita.

Pero cuanto más lo pensábamos, más claro lo veíamos: un Border Collie no es un perro cualquiera.

Es una raza que necesita tiempo, energía, dedicación diaria y mucha estimulación mental. Y con el ritmo de trabajo que llevaba en ese momento, no iba a poder darle lo que realmente necesita.

Así que tomamos una decisión que cambiaría nuestra rutina por completo.

En lugar de regalarlo… decidimos quedarnos con el cachorro.

Y así empezó nuestra aventura con un Border Collie en casa.

No sabíamos lo que implica convivir con una mente que no se apaga.
No sabíamos lo exigente que puede ser un cachorro de esta raza.
No sabíamos la importancia real del ejercicio mental diario.

Pero lo aprendimos.

Con errores.
Con dudas.
Con búsquedas a medianoche intentando entender por qué lloraba o por qué no se cansaba nunca.

Y precisamente de ahí nace esta web.

whatsapp image 2026 02 01 at 10.08.13 (3)